LA RULETA DE LA FORTUNA

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La actividad que os presento hoy es una de esas que salvan una clase de fin de trimestre, de fin de nivel, una de esas en las que la mitad de los estudiantes están de vacaciones o simplemente una clase de repaso.

Primero de todo tengo que darle el crédito mi compañera Anabel, cuyas tarjetas de repaso me han salvado la vida en incontables ocasiones a lo largo de los años en los que trabajamos juntas. De hecho, fue el no tenerlas a mano ahora lo que me empujó a ponerme manos a la obra.

El juego está compuesto por seis juegos de tarjetas (uno por nivel) con diferentes preguntas o pruebas que los jugadores deberán resolver, una ruleta y un temporizador.

Las tarjetas: Hay tres tipos de cartas por nivel: vocabulario, cultura y una sección miscelánea en la que aunque predominan las preguntas sobre gramática, también encontramos preguntas sobre refranes, frases hechas, errores, etc.

En cuanto a las cartas de vocabulario, hay tres pruebas: Tabú, en las que los jugadores deben ayudar a sus compañeros  a adivinar una palabra explicándola sin utilizar tres términos prohibidos, Pictionary, en la que los jugadores utilizarán dibujos para explicar la palabra a su pareja y mímica, en la que utilizarán gestos. Las cartas están marcadas con un icono para identificar cada prueba.

La ruleta: Yo opté por construir la mía porque, aunque me consta que en Ikea, al menos aquí en Reino Unido, tienen unas ruletas bastante asequibles, tenía todo el material necesario para hacerla en casa. Seguí este tutorial, que veréis que es muy sencillo y permite adaptar el diseño al número de casillas. Lo que sí hice fue plastificar las piezas que iban a formar las casillas para poder escribir encima con un rotulador permanente y borrar, con lo que es todavía más fácil de adaptar a los grupos y niveles.

https://www.youtube.com/watch?v=mza4Sre9LHM
CRÉDITO: EDUPROPS

Cronómetro: Con los niveles altos suelo utilizar un reloj de arena pequeño de dos minutos, pero si quiero dar más tiempo uso el cronómetro del móvil, e incluso un temporizador de cocina que compré en Tiger hace muchos años.

¿Cómo se juega?

En primer lugar seleccionaremos las cartas con las que queramos jugar según los niveles, el tiempo, el número de jugadores, etc. Por ejemplo, si nuestro grupo es de nivel uno, utilizaremos las cartas de ese nivel, pero si es de un nivel superior, podemos coger las de ese nivel solo o también las de niveles inferiores. 

A continuación estableceremos las tiradas.  Mi ruleta tiene ocho secciones por lo que si elijo  jugar con solo un nivel, marcaré dos casillas con el número uno (tarjetas de vocabulario), dos casillas con el dos (tarjetas del gramática) y dos casillas con el tres (tarjetas de cultura) y las dos casillas restantes suelo dejarlas como libre elección. Si elegimos jugar con dos niveles, marco las casillas con: A1.1, A1.2, A1.3, A2.1, A2.2, A2.3 y las dos que sobran con libre elección, o a veces las marco con tarjetas de cultura de niveles superiores. Podéis adaptar el sistema a vuestras necesidades en cada momento.

Los jugadores se agruparán por parejas o por equipos, según convenga en cada momento. El primer jugador de cada grupo o pareja hará girar la ruleta y tomará una carta del mazo que señale la ruleta.  Si son tarjetas de gramática o cultura, el director de juego debe leer la tarjeta y el equipo debe responder en el tiempo dado. Si la tarjeta es de vocabulario, el jugador que tiró la ruleta debe explicar la palabra al compañero o compañeros. Si dan con la respuesta en el tiempo dado, ganan un punto, si no, hay rebote para uno de los otros equipos, por lo que es importante que vayan pensando también las respuestas.

Gana el equipo que consiga más puntos. 

Aspectos a tener en cuenta:

La clave de este juego es su versatilidad: podemos jugar solo con vocabulario, solo con cultura o solo con la gramática o mi versión favorita: la ronda relámpago (gana el equipo que más preguntas responda en un tiempo establecido), pero es muy sencillo adaptarlo a las necesidades de cada clase.

Si no tenemos ruleta, podemos jugar con la diana de Ikea, con dados (los dados de rol son maravillosos para este menester y hay de hasta 20 caras), o cualquier otra forma que nos convenga. 

Es importante adaptar el tiempo para responder no solo al nivel, sino a las necesidades particulares de cada clase, por ejemplo, se puede dar más tiempo a cultura si tienen nivel bajo y necesitan buscar información en internet o si tienen que consultar más el diccionario. Lo importante es que los estudiantes se diviertan y aunque es cierto que el hecho de tener un tiempo estipulado añade emoción, esto no sirve de nada si están más preocupados por el tiempo que por entender lo que están aprendiendo o en hablar con los compañeros para discutir las respuestas.

Les dejo usar el diccionario y consultar internet, pero solo en español. Muchas de las preguntas de cultura por ejemplo, son difíciles de adivinar, y son más bien una excusa para que utilicen internet y lean en español, que se acostumbren a utilizar fuentes en español y perderles el miedo.

Un último consejo: El juego está compuesto por sesenta cartas por nivel, es decir, trescientas sesenta cartas por las dos caras y es recomendable plastificarlas, por lo que al final, hacer todo el juego supone recortar más de 1000 cartas y os prometo que hacerlas todas de un tirón duele, así que es buena idea que empecéis preparando cartas solo de los niveles que vayáis necesitando, de esta forma el trabajo se hace poco a poco y no correréis el riesgo de perder los dedos.

El resultado: Antes de compartir el juego quería probarlo para comprobar su utilidad, pero también para encontrarle variaciones. Aunque la idea inicial era probarlo durante un mes, la realidad ha sido que no he tenido tiempo material para sentarme a preparar esta entrada, con lo que el periodo de prueba se ha extendido hasta casi los cuatro meses. Por esa razón que me ha dado tiempo de usarlo mucho y no puedo estar más contenta. El juego ha sido un éxito siempre que lo he utilizado, hasta el punto que muchas veces han sido los propios estudiantes los que me han pedido que lo llevara a clase al día siguiente. Lo  más positivo es que fomenta la participación, aprenden mucho y sobre todo, se sienten mucho más relajados a la hora de leer en español y puedo decir que en algunos grupos he apreciado una mejora sustancial en la comprensión lectora tras jugar regularmente con las tarjetas de cultura; incluso dedicamos un par de clases a que hicieran tarjetas ellos mismos buscando la información y redactando las respuestas.

Espero que también os resulten útiles y por favor, si las usáis, contadme cómo os  ha ido, si cambiaríais cosas (las he revisado miles de veces pero estoy segura de que todavía hay errores, es solo que yo ya no los veo) o si echáis en falta alguna cosa.

A continuación tenéis los documentos de cada juego de cartas:

Y aquí os dejo el documento con las partes traseras: 

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